Imaginé que entraba 15 años después a aquel lugar. Un letrero de «se vende» habría quizás llenado de incertidumbre mi paso por aquella pequeña y sucia calle, la más vieja de la Ciudad Fría. Seguramente miraría algunos minutos la fachada, dejaría que mi mente girara entre remolinos de recuerdos, y luego preguntaría si sería posible echar un vistazo adentro.
Caminaría por entre las mesas rotas, cubiertas de sábanas blancas como en las películas viejas, sentiría el olor a chicha corriendo aun por los pasillos, y luego subiría por aquella estrecha escalera hasta el segundo piso. Seguramente no habría nada allí, solo un lejano anhelo de música viniendo del techo y claro, la gran pared al lado de la ventana cubierta por un plástico negro, el cual yo quitaría delicadamente sin que el dueño se diera cuenta.
Y allí estarían, incrustados aún en la pared, miles de recuerdos de miles de personas en marcador negro.
Por aquí pasaron los tres parceros
El que se enamora pierde
El gobierno no existe
María y Pedro, amor por siempre
Carlos Serrano, algún día te superaré
El profesor de argumentación es gay
Aquí nos volveremos a ver en 1 año.
Recuerdo de la primera mujer de Gacha
y en la esquina de la ventana, borrado por el viento y la lluvia de la ventana abierta, estaría la ilegible la frase que 15 años atrás escribí.
Despierto, estoy aun 15 años atrás. Mi marcador negro tiembla en mi mano mientras miro lo que he puesto en permamente. Mis 2 amigas suman algunas frases más a la pared rayada del bar, esperan los cocteles que hemos pedido.
Intento imaginar, porque se supone que la imaginación lo puede todo, que 15 años después estaré frente a esa pared, forzando mi mente para recordar qué escribí sin lograrlo. Repasaría caras, amores, desamores, besos, nostalgias, alegrías, tristezas… pero sólo vería letras ilegibles.
Pero ese intento es fallido, un fracaso, la imaginación no es un súperhéroe. Sé con certeza que aunque pasen 30 o 70 años, aunque el tiempo llegue como tornado arrasándolo todo, aunque cambien los caminos… sé que nunca olvidaré lo que quedó allí escrito.
Porque yo no soy como esa pared, SOY esa pared rayada de recuerdos con marcador permamente.





