Mis nuevas gafas.

hipster-863678_1920

He comprado unas gafas nuevas, son muy lindas, ¿saben? pero además de eso, son súper poderosas y perfectamente invisibles. Creo que las podría llamar las gafas de la sensatez.

Esta mañana, antes de abrirle la puerta a Amigo Inocente, me las puse por primera vez. Giré la perilla, sonreí forzosamente al saludarlo y le dije que se sentara en el sofá. Luego comenzó a hablar, como siempre, de bobadas… Yo fingí que lo escuchaba, pero realmente tenía mis ojos en su frente, su boca, su barba sin afeitar, en sus vacías palabras que caían al piso como inservibles.

Y de repente, desperté. Supe que desde siempre me había parecido feo y aburrido, vacío y farandulero, fofo y pendejo. Estos últimos años había rodeado de idealismo su imagen, y ni siquiera tan buen amigo había sido. Muchas veces me había humillado, dejado sola, criticado.

¿Dónde estuvo él cuando lo llamé llorando, recién escapada de casa, pidiéndole que viniera por mí, o cuando mi abuela murió, cuántas veces me llamó?, ¿y qué hay de aquellas veces que me dejó bailando sola en la mitad de la pista solo porque odiaba bailar conmigo?

Tantas cosas empezaron a pasar por mis lentes, mientras él volvía a hablar de sus mismos amores y miedos. Pero el velo terminó de caer justo cuando sonó el timbre, había llegado su tarjeta de crédito, razón por la cual había ido a mi casa. Firmó los papeles, la guardó en la billetera y de inmediato le dije que tenía muchísimo que hacer, que nos veríamos luego.

Cuánto tiempo perdí, otra vez idealizando.

¿Alguien necesita mis gafas? las presto con mucho gusto 🙂

Una eterna melancolía.

blurry-926705_640      Es una noche callada en este solitario apartamento de universitaria desordenada y elevada. El teléfono lo cortaron hace más de un mes sin alguna razón aparente, y cómo llamar a preguntar si no hay por dónde. El televisor lo cortaron hace más de 3 meses, eso quizás tuvo que ver con que olvidé pagarlo. La nevera dejó de enfríar el día que intenté bajarle ‘un poquito’ la temperatura, de eso hacen 2 semanas.

Hoy he lavado la ropa que hace semanas acumulaba en el fondo de mi closet, he intentado explicarle a mi gato que sus uñas largas me hacen daño pero creo que no me entiende, he comenzado 3 veces a coger impulso para lavar los platos sucios, he arreglado mi cama sin tender y he esperado que mi mamá por fin me llame.
Esta soledad que yo elegí a veces me gusta, a veces me encanta, a veces la odio un poquito. Quisiera que hubiera comida caliente en la mesa, una madre gritando que debo ponerme a estudiar, una lavadora y un montón de amigos esperando en la puerta para caminar por el parque.
Quisiera que jamás se me hubiera pegado el acento de este lugar, pues cada vez que llego de nuevo a mi ciudad, me juzgan de forastera, de traicionera, si tan sólo supieran CUANTO los extrañé.
Entonces he recordado una entrada de hace algún tiempo donde decía que no veía la hora de venir aquí, de estar por fin sola. Entiendo que estaré eternamente partida en dos, entre aquí y allá, entre mi ciudad y… mi nueva ciudad. Cuando esté triste y sola aquí, querré huir hacía allí, cuando este harta de la montonera de gente de allá, querré volver aquí.
Ausencia Silenciosa siempre estará envuelta en una eterna melancolía extrañando el otro lugar.
————————————————————————————
Mi canción de la semana.

El post triste

Z1S0WU4ZJW

– Fue tan casual aquella noche de los dos- me dijiste ayer, mientras reíamos.

Hoy me levanté llorando, Amigo Inocente.
Habría sido todo más fácil si sencillamente aquel día me hubieras dicho:
– Ausencia, realmente valoro lo que dices que sientes por mí. Entiendo que te confundieras, nuestra amistad si era muy cercana… pero Ausencia, yo solamente te veo como una amiga y quisiera que las cosas siguieran igual.
¡Listo! Si, seguro que habría dolido un poco, pero era la verdad!
Por qué tenías que empezar a decirme TODAS esas bobadas… ¿para sentirte más hombre? «¡oh si, woow… soy capaz de enamorar una mujer, oh si, mis palabras no las podrá olvidar… Soy lo máximo» ¿Para qué? para semanas después, cuando ya tuvieras tu ego arriba y a mí en tus manos, decirme:

– Fue tan casual aquella noche de los dos…

Pues para mí serás siempre un idiota, un maldito idiota.

 Definitivamente de ti también tendré que hacer una venta de recuerdos, ¡y ni los intentes volver a comprar!

Pensamientos de una mañana después

Jack Yong
Ayer le di un beso a alguien que apenas conocía. No había sido amor a primera vista, no me encantaba su manera de ser, no planeaba volverlo a ver, era sencillamente un casi desconocido.
Realmente no sé por qué no hice, pero si recuerdo perfectamente el instante en el que decidí que no movería la cabeza cuando él se acercara.
Pero entonces hoy amanecí preguntándome qué era realmente un beso. Porque se supone que cuando hay amor es algo maravilloso, yo lo sé… pero cuando no existe nada entre ambos, termina siendo un movimiento coordinado de labios y lengua.
Qué perdedera de tiempo, la próxima vez me compro una paleta de agua.

Algo que tenía que decir

once-upon-a-time-719174_640

Hoy quiero publicar una entrada diferente, siempre me la paso hablando de historias que rodean mis días, pero hoy quisiera sencillamente decir que estoy DEMASIADO impresionada desde que he entrado al mundo de los blogs.

No sé por qué la gente dice que ya no existen los verdaderos escritores, que ya nadie escribe ni lee, ni hace nada productivo. No es en absoluto cierto, dentro de todos los blogs que he recorrido he encontrado a los verdaderos escritores y poetas de esta época.
En mil estilos diferentes, con millones de historias de vida y maneras de ver el mundo, con una pasión por escribir que va más allá de las ganancias que pueda dar un libro o de la fama; pareciese que todos escribieran con el corazón en la mano.
No sé por qué tardé tanto en llegar aquí.

Hay gente tonta

N19F5QRJA1

Los dos estábamos cercanos a la borrachera,

habíamos pasado las últimas dos horas agarrados a gritos en el patio trasero cual matrimonio en crisis mientras todos escuchaban,
habías llorado, recostado en el colgadero de ropa, para que no viera lo que te dolía los días que llevaba sin hablarte.

Salimos de allí sin tener claro quién tenía o no la razón,
ambos habíamos aceptado habernos confundido en esta amistad,
pero buscábamos no perder del todo el orgullo y no nos atrevíamos a poner fin a esta absurda pelea.

Minutos después, me paré decididamente de la mesa. Todos me miraron cuando caminé directamente hacia ti.

Pero por un instante me encantó acercarme, tocarte el hombro tímidamente y mirándote a los ojos decirte:

– No peleemos más, tú sabes de sobra cuánto te quiero.

y que, luego de abrazarnos fuertemente por unos largos minutos, me susurraras:

– Yo también te quiero muchísimo, te he extrañado…

Lo que NO entiendo es cómo, después de tremenda escena, tu siguiente frase fue:

– Imagínate, Amiga Inocente, que Rubia me escribió que había pasado toda la noche pensando en mí, por culpa de ella no puedo hacer que mi corazón paré de latir a mil por hora.

Entre chismes

2107-little-heart-tattoo_large

Faltando media hora para volverme a ver con Chico Nuevo, apareció en mi casa un viejo amigo. Empezamos a conversar.

– Te conté que la pelea con Amigo Inocente por fin llegó a su fin – le mencioné mientras sacaba una Coca-cola fría de la nevera.
– ¿Qué? Eso no fue lo que yo entendí ayer – agarró el vaso y dimos media vuelta para salir de la cocina.
– ¿Cómo así? – Fruncí el ceño
– Pues no sé, cuando le pregunté por qué no estabas en la reunión, me hizo entender que aun no solucionaban las cosas y que probablemente no irías.
– Ah si, pero yo le aclaré que saldría con Chico Nuevo y por eso no podría ir – olvidé la coca-cola en algún rincón.
– Pues no sé, ¿me prestas tu computador miro Facebook? – dijo para finalizar la conversación.
Veinte minutos después, sentados en el balcón, de la nada volvió a traer el tema
– Ausencia, te voy a contar un chisme, pero lo vas a tomar con madurez – mi corazón comenzó a palpitar a mil por hora, igual asentí y él continuó – Ayer, cuando ya tenía unos tragos de más en la cabeza, Amigo Inocente empezó a hablar de ti.
– Pero, ¿cómo así, qué decía? – Pregunté tratando de no parecer demasiado interesada.
– Hablaba de lo inexplicables que eran los celos que sentía de saber que estabas saliendo con Chico Nuevo – traté de camuflar la sonrisa que salía de mis boca, cubriéndola con mi mano derecha – además me contó de la noche en la que se dieron varios besos por culpa de algún coctel muy fuerte, de eso nunca nos contaron… – Cruzó los brazos fingiendo estar bravo, luego sonrió.
– Igual fue hace mucho tiempo, casi un año y medio – le dije, restándole importancia – pero, ¿qué hacía él hablando de eso? .
– No tengo idea, pero luego siguió con el tema de ustedes y de su amistad que, no sabía cómo ni por qué, pero a veces parecía algo más…
En ese preciso momento sonó el citófono, había llegado Chico Nuevo por mí. El tema quedó allí, mi corazón también… No entendía nada.
Chico Nuevo se volvió nada, sólo cenizas.

Llegando llegaste

Con la melancolía aún como pintura fresca justo en el corazón,

8 días para partir de nuevo a otra ciudad,
Amigo Inocente clavado en el corazón,
mil corazones en el pasado que me he negado a querer,
apareces tú.
No sé de dónde saliste,
pero a tiempo no has llegado.
Quizás te irás pronto,
después de tres o cuatro «¿Cómo estás?» «Muy bien ¿y tú?» «Bien..» en la distancia,
a través de MSN,
desaparecerás.
Te llamaré «Chico Nuevo»
Igual me estás cayendo bien, me haces sonreir.

Mujeres misteriosas

Laura Zalenga PM Photographie de Mode Blog de Arte 01

Hay mujeres poderosas, de eso tengo la certeza. No me considero una de ellas, pero si sé reconocerlas.

Entran lentamente a las mentes de los hombres,
los hacen reir y cuestionarse,
les demuestran que saben todo del mundo pero que aun guardan un poco de inocencia,
los abrazan fuerte como si desde siempre los conocieran pero no dejan detrás de sí una fama de fáciles,
y sin ser obligatoriamente hermosas, cargando un millón de problemas psicológicos y un exnovio que se niegan a superar, han hechizado todo el lugar…

Entonces yo observo a los hombres perderse lentamente, sus ojos se transforman, brillan como si por fin vislumbraran el amor de sus días, «esta es la mujer con la que me quiero casar» dicen a gritos sus pupilas.

y ella jamás lo sospecha, jamás lo sabrá.

(Deja de ser mágico el asunto cuando te vas para una finca con una de aquellas mujeres y la totalidad de los hombres quedan enamorados de ella…)

IDIOTA

image (12)

¡NO PUEDO CREER LO IDIOTA QUE ES! Es un niño de 12 años, es más… ¡NI SIQUIERA… de OCHO! Es increíble toda la energía que he invertido en esta amistad…

– Tú mamá me intimida, siempre siento que me está psicoanalizando… – Me dice saliendo de cine
– Eres demasiado empeliculado, mi mamá es de lo más normal – le respondo riendo
– ¡Pero no puedes negar que a veces ha dicho cosas muy ciertas de mí! – cruza los brazos
– Bueno, puede ser cierto… eso que no te imaginas lo último que me dijo. – En ese instante me arrepiento de haberlo insinuado.
– ¿Qué te dijo?
– No te voy a decir
– Dime!
– No te voy a decir, es una bobada
– Dime, dime, dime

(Media hora después y ya un poco más serio)

– Dímelo en serio.
– Que no te voy a decir nada, no me conviene, no quiero.
– Tú sabes que yo odio rogar…
– No te diré…

(10 minutos de silencio, él para un taxi)

Dos días después no me habla, no existo, me ha borrado del planeta. ¡Me impacta su capacidad de reaccionar maduramente!

¿SABES QUÉ PEDAZO DE PENDEJO? ¡MI MAMÁ SENCILLAMENTE ME DIJO QUE DEJARA DE SER BOBA, QUE TÚ ESTABAS TRAGADO DE MÍ!

¿Por qué no te digo?

Porque no le creo…