Risas desde el otro lado de la puerta

Mi mamá se ríe con los pacientes, ¡nunca lo había notado! Desde la sala de espera, en mi papel de secretaria de remplazo fracasada, oigo las carcajadas de ambos y me parece maravilloso.

Todos entran cabizbajos, intimidados… se abren a contarle sus cuentos a mi madre y ella encuentra detalles divertidos en lo que ellos veían deprimente, entonces quizás entienden que la vida no es tan tan terrible y comienzan a reir a la par.

Wow!

19 días

Extraño mi apartamento solo, el no depender de nadie.

Extraño no tener que preocuparme por la cara cansada de mi mamá, el malgenio de mi papá cuando deja de fumar o la posiblidad de hacer estallar a mi hermano mayor cuando digo algo inapropiado.

Extraño no tener que estar buscando desesperadamente plan, poder extrañar a mis amigas sin tener que verlas a diario, saber que mis primas están lejos y así mi autoestima se encuentra en paz.

Extraño soportarme mi desorden y que nadie me eche de mi pieza, me quite el televisor y me obligue a cambiarme en el baño.

Extraño poder salir hasta la hora que sea, con quién sea, a dónde sea sin ser extrañada o juzgada.

Extraño poder escapar de la gente, preocuparme solo por mí misma y que nadie se preocupe a cambio. Extraño TANTO la soledad y el no sentirme obligada a encajar como antes, a ser como era antes.

Pero lo más absurdo es que extraño extrañar.

Se me ha olvidado vivir en familia, en comunidad, en esta ciudad, ¿alguien me recuerda cómo se sobrevivía?

¿Por qué no puedo escapar de él en ninguna de las dos ciudades?

Cuando llegó la vida me bajé de mí para no molestarla con preguntas.

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He empezado a ayudar a mi madre a escribir el libro que siempre ha querido publicar sobre infidelidad, creo que llega justo a tiempo la misión, he malgastado demasiado tiempo pensando en lo mismo (en el mismo) Ahora el propósito es clavar mente y corazón a la causa, con ello borrar lo que estorbe.

Canción prohibida: If it kills me…
Cosa que haré a continuación: creo que la pondré nada más una vecesita 🙂

Él publicó sabiamente – aunque no sepa en realidad de qué hablaba – una frase en facebook, «IM DONE» Bueno, supongo que yo estoy más que DONE, estoy fundida.

Cogeré un borrador bien bueno, agarraré mi corazón a la fuerza y me pondré manos a la obra a eliminar todo sentimiento pendejo. Creo que entre infidelidad y los líos idiotas de Amigo Inocente, me quedo con los cuentos amarillistas de amantes e hijos suicidados que mi madre quiere publicar.

¿Puedo igual oir una última vez la canción? 🙂

Sobre rosas blancas

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Casi un mes sin publicar ninguna entrada y tanto ha sucedido estas últimas semanas que ni lo entiendo.

Anoche soñé que estaba en medio de una gran reunión acompañada de mucha gente que conocía desde siempre, incluyendo a Madre y a Amigo Inocente. Entonces la líder de la reunión anunciaba la próxima actividad, íbamos a rotar una rosa blanca alrededor de todo el salón, cada uno debía entregársela a aquel que más daño le había causado. No estoy segura cuando llegaba a mí, pero yo debía entregarla a alguien más, a alguien que me hubiese alguna vez hecho llorar.

Lo pensé por un instante, entregarle esa rosa sería susurrarle lo importante que era para mí, tan importante que incluso me hacía daño. Pero aquello no me importó, me voltee hacía él y con una sonrisa se la extendí. El la tomó, me sonrió de vuelta y metió su mano al bolso que llevaba. De él sacó una pequeña corona, no era realmente nada maravilloso, parecía sacada directamente de aquellos sitios que venden mercancía de contrabando. Yo la tomé y la guardé en mi bolso, luego vi como él le entregaba mi rosa a alguien mas y sentí que mi corazón se rompía lentamente en pedazos.

¿Quién es que era yo?

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Hoy, mientras caminaba por la ciudad buscando un banco para pagar cuentas pendientes, me puse a pensar en mí misma. Suena extraño, pero es que siento que quizás he olvidado quién soy.

Antes de irme de casa, hace ya dos años, tenía una idea de cómo definirme, tenía algunos parámetros, sabía que era una niña juiciosa, buena lectora, un apoyo para mi madre cuando la casa se tornaba en un caos. Sabía además que quería ser escritora, incluso nóbel, que estaba en contra de muchas cosas en el mundo, que casi nunca decía mentiras. Mi mamá, siendo psicóloga, no dejaba de afirmar que mi estado de salud mental no podía ser mejor, «estás lo suficientemente loca para afrontar al mundo, pero lo suficientemente cuerda para no dejar a un lado las responsabilidades»

Ahora, después de dos años de soledad, de caos, de salir de casa y cambiar de ciudad, no sé si aun sigo siendo alguna de aquellas cosas que me hacían sentir tan bien. Aunque sigo negándome a aceptar a un mundo cuadriculado y aburrido, esto, a mi edad, ya no parece estar tan bien. Mi mamá, lo siento a veces cuando hablábamos por celular y le cuento mis historias, no parece estar tan orgullosa de aquella niña que creía haber criado.

¿Quién creo que soy ahora? Bueno, son varios elementos los que siento que me definen en principio.

Distraída, elevada, ausente del mundo real.

Ayer en la noche no había nadie en casa, entonces entré a la cocina y me hice una comida deliciosa. Comí junto al computador y cuando terminé, sencillamente dejé el plato junto a a mí y seguí chateando. Pasó casi media hora y me empezaron a picar los ojos, intenté ignorarlo, pero a los 10 minutos ya sentía que no podía ni ver. Me asusté y levanté la cabeza del computador, ¡toda mi casa estaba llena de humo! No se podía ver nada, corrí a la puerta del apartamento buscando ver si era el edificio el que se incendiaba, pero no. Entonces lo recordé, jamás había apagado el aceite de las papás… La cocina estaba llena de humo, la olla estaba rostizada. Durante media hora la cocina había estado a punto de arder en llamas y mi casa se había llenado de humo, que estaba justo al lado, ¿cómo no me había dado cuenta?

Hace más o menos dos semanas algo similar sucedió; en un momento de distracción dejé el gas prendido en la noche. A las 7 de la mañana el citófono no paraba de sonar, furiosa e indignada por el atrevimiento del portero de llamar a esas horas de la mañana, me levante a contestar. El portero me comentó que varios vecinos andaban diciendo que un olor a gas llenaba todo el edificio, entonces lo sentí. Corrí al horno y efectivamente el gas se había quedado abierto. El olor a gas impregnaba toda la casa, tuvimos que abrir puertas y ventanas para que saliera… ¿cuánto pueden vivir 3 personas en una casa llena de gas?

y entre olvidar entregar trabajos, pagar la luz, perder 3 celulares en 4 meses, dejar dos días seguidos el cable del computador portatil conectado en la universidad, olvidar lavar la ropa, perder documentos importantes, ¿qué más puedo hacer sino aceptar que esto me comienza y termina por definir?

Incapaz de estar en silencio, miedo a la excesiva soledad.

Antes era feliz estando sola, en un pequeño apartamento lleno de hermanos hombres escandalosos y primos que parecían vivir allí, todo momento de soledad era apreciado con el alma. Me podía encerrar por horas en mi pieza a escribir, leer o sencillamente pensar, en silencio, en soledad. Ahora es diferente, la soledad es lo común, hablar con las paredes y conmigo misma cuando camino por las calles, es algo que ya hago por inercia. Amigo Inocente siempre me dice que hay una canción que siempre le acuerda a mí:

Me
Talking to myself in public
Dodging glances on the train
I know
I know they’ve all been talking ‘bout me
I can hear them whisper
And it makes me think there must be something wrong
With me
Out of all the hours thinking
Somehow I’ve lost my mind

(Unwell – Matchbox 20)

Pero entonces, con aquel miedo a terminar loca de soledad, busco desesperadamente huir de todo esto. Música siempre sonando duro en mi casa, todo lleno de gente que aunque no esté segura de que sean mis verdaderos amigos, al menos llenan espacios, al menos me permiten hablar con alguien real. Ahora, ya no me gusta la soledad, me da miedo, me da miedo el silencio, me da miedo que yo y yo estemos juntas demasiado tiempo.

Nada profundo en la cabeza, mariposas.

Quizás las categorías se estén tornando un poco duras conmigo misma, pero esa es la realidad que observo y este punto es que el ha llegado a mi cabeza hoy en la mañana. Realmente estaba en el baño, puse el CD que grabé hace poco para no bañarme en silencio y comencé a dejar la mente divagar. Estaba pensando en Pelo Largo y la manera en que lo usé para quitarme la soledad, en Amigo Inocente y el asustador hecho de creer estar enamorándome de él cuando el sólo me ve como una amiga, como su hermana, y en general, en pendejadas por el estilo. Entonces quedé paralizada, ¿hace cuánto sólo pensaba en amores? ¿desde cuándo mi cabeza sólo se llenaba de asuntos vagos y vacíos?

Ayer, luego del casi incendio de mi casa, la Niña con la vivo llegó con varios amigos. Luego de superar el asunto del humo, nos pusimos a hablar de comunicación social y de cómo esta carrera nos permite no hacer nada en todo el semestre. Entonces, Niña afirmó: «Ustedes no se imaginan lo sorprendente que fue ver a Ausencia estudiando este fin de semana, durante todo el tiempo que llevamos en este apartamento jamás la había visto sentarse a hacer un trabajo» Dentro de mi cabeza, mientras reía por fuera, pensaba «Ni tampoco leer un libro, hacer algo constructivo, meterle el alma y corazón a algún trabajo…»

¿y mi sueño de ser escritora? Olvidado en un rincón.

Yo no era así.
Pisando mi autoestima, andando cabizbaja.

Cuando llegué a esta ciudad, dentro de mi cabeza nadie era mejor que yo. Venía de la mejor ciudad del mundo, con las notas más altas, con una beca y una personalidad chispa, sociable y alegre, llegué con la cabeza alta, mirando de frente a los ojos de todo el mundo.

Ahora se me ha pegado aquel frío que llena a la gente de esta ciudad, aquel que se pega a la piel, a las manos, a la boca, al alma, a la personalidad y congela la sonrisa. Ya camino mirando a mis pies, evito mirar a los ojos a la gente por miedo a que sean ladrones de las grandes ciudades y ya no siento tan maravillosa, tan súperpoderosa.

«Eres una desordenada, nunca llegarás a ningún lado» me dice mi jefa del trabajo, yo asiento.

¿y mi fe?

Siendo católica de corazón, alma y crianza, hay que cosas que ahora me cuestan mucho más. En mi vida, por más increíble que peuda sonar, jamás falté a una misa un domingo. Las dos semanas pasadas hacía frío, el camino a la iglesia más cercana se hacía eterno y el imaginarme en esa banca, intentado hacer que mi saco me calentara más, me terminarón por convencer de quedarme en mi camita caliente, andando por facebook y haciendo nada útil.

Ahora Dios no me parece tan claro, tan real, tan palpable… ¿qué pasa?
¿Qué sigue aún?

– Sigo sin poder durar con un novio más de una semana, sin creer realmente en el amor y sin tragarme profundamente de alguien.
– Sigo sin entender lo de las amistades inocentes
– Todavía amo las gomas de osos jaja
– Aun no entiendo por qué la luna me persigue
– Sigo adorando con el corazón a mis amigas del colegio, a Maravilla, a Pokemon y a Tily.
– Sin remedio, sigo amando las comedias románticas y a Friends.

(Canción del día: Beautiful Mess – Jason Mraz)

And I’ll always remember you like a child, girl

1d9b90ca539c5e37d8e3e4b98e5c4c3aSiento que tenía tantas cosas que decir…. Con el trabajo final de la materia más aburrida de todas minimizado en la barra de herramientas y mi corazón hecho un caos, me preguntó cómo fue que llegué tan bajo. Aquella semana llena de besos le pedí a Pelo Largo que me dedicara una canción, él no supo qué decirme. Esta mañana descubrí un imbox de él en el que me contaba que ahora si había descubierto mi canción… Wild World – Cat Stevens. ¿Después de eso, qué ganas quedan de seguir hablando?

Now that I’ve lost everything to you
You say you wanna start something new
And it’s breakin’ my heart you’re leavin’

Baby, I’m grievin’

But if you wanna leave, take good care
Hope you have a lot of nice things to wear
But then a lot of nice things turn bad out there

CHORUS:
Oh, baby, baby, it’s a wild world
It’s hard to get by just upon a smile
Oh, baby, baby, it’s a wild world
and I’ll always remember you like a child, girl
You know I’ve seen a lot of what the world can do

And it’s breakin’ my heart in two
Because I never wanna see you sad, girl
Don’t be a bad girl But if you wanna leave, take good care
Hope you make a lot of nice friends out there
But just remember there’s a lot of bad and beware

CHORUS

Lalalalala….
Baby, I love you
But if you wanna leave, take good care
Hope you make a lot of nice friends out there
But just remember there’s a lot of bad and beware

CHORUS (x2)

 

NECESITO ALCOHOL

Me duelen el alma y el corazón. Pelo Largo, quisiera explicarte que no quise jugar contigo, aunque en realidad si quería, estaba desesperada por sacarme la soledad que me deja en el alma esta fría ciudad y llegaste tú, vestido de negro, sonriendo, orgulloso de verme de nuevo a tu lado.

En ese momento necesitaba eso, que alguien quisiera estar conmigo, cogerme la mano y verme llorar. Entonces te besé, en medio de todos los que nos habían visto terminar hacía meses, y ese beso se alargó una semana.

Esa semana la llenaste de besos, abrazos, apoyo y comprensión; un par de veces intenté terminar este extraño trato pero tú llegabas sonriendo y me daba cuenta que sin ti me quedaba sola, entonces prefería callada.

Pero al final, amigo crespo, mi corazón nunca estuvo enamorado de ti, quizás un poco de tu compañía, pero no más. Cuando me abrazabas por un largo rato, me comenzaba a sentir aburrida y encerrada, entonces solo pensaba en huir, pero ¿cómo dejarte con el corazón roto después de que había entregado todo por mí?

Además estaban todos ellos, pendientes de mí, esperando el momento para decirte «Viste, nosotros te lo dijimos, ella no es de confiar» y yo no quería que tuvieran razón, pero la tienen…. yo no soy de confiar, mi corazón es un caos, confunde amor con compañía.

Sólo déjame decirte que lo siento, de corazón lo siento.