Noto que has venido hasta aquí para quedarte unos días más. No te preocupes, no tienes que pararte del sofá ni dejar el té empezado. Creo que disfruto tu compañía, deberías pasarte más seguido por aquí.
Gracias a ti mi jefe me trajo chocolates y me regaló un libro. Solo porque te tenía sentada en las pupilas cuando lo miré a la cara y le dije que si esperaba que me quedara callada, debía comenzar por callarse él.
Ni hablar del nuevo Wifi que tengo, desde que te paraste en mis dedos cuando escribí al servicio de arrendamiento de la universidad. O de la consulta gratuita que me dio mi psicólogo cuando le dije que parecía un robot y no un ser humano cada que se acababan los 50 minutos de cita.
Me gustas, porque sin ti soy muy calladita, muy como si nada, como si me pudiera pasar por encima el mundo y yo les pidiera perdón por ser una ruta incómoda.
Querida Ira, tranquila, termínate el té de manzanilla y conversemos. ¿Quieres comer algo más? ¿galletitas?

Al final se instalará y más con galletas, nadie se opondría a tal ofrecimiento. Lo mejor, como dices, es conversar. Sólo así podréis llegar a un entendimiento.
Un abrazo fuerte Ausencia!
Imaginativa, no sabes lo que feliz que me hace verte de nuevo por aquí. Ya a la ira la tengo educadita, el te hace maravillass 😉 Un abrazo!
Tu blog es hermoso.
Lei varios de tus textos y me gustan todos. Te confieso que quisiera escribir asi.
Gracias por pasar por uno de los mios, porque asi me permitiste descubrirte.
Un beso grande!!
Hola!! Tan bonitaa, tu comentario me hizo muy feliz. Bienvenida por aquí, estás en tu casa!