Rosado

Del bolsillo de tu pantalón se asoma un termo rosado de princesas. Estamos en un cumpleaños infantil, cada uno persiguiendo a un niño. Pero te miro, entre los saltarines inflables, las bombas de Spiderman y las mamás que me preguntan a qué colegio entrará el niño, y no puedo dejar de fijarme en cómo cuelga, casualmente, el termo rosa de tu bolsillo. Apenas cabe, pero lo pusiste ahí sin pensarlo, mientras le seguías los pasos de una niña que ríe al verte y te aplasta besos cuando logras atraparla.

Así te soñé. La barba, la camiseta negra, los ojos amables, el termo de princesas colgando de tu bolsillo como si nada.

Como si todo.

Sobre matrimonios y premios Nobel

Después de la piñata infantil, llegamos a casa. Gabriel, entre sueños, pide seguir jugando con sus juguetes nuevos pero pronto cae dormido en su camarote. Aurora, en cambio, corre aún por la casa. Entre recoger papeles de regalos, guardar sobrados de comida en la nevera y buscar dónde dejamos la pañalera, vuelves a mencionar las pesadillas que andas teniendo.
—Llevas todo el día hablando de las pesadillas —te digo, con un pañal sucio en la mano y un carrito que casi piso en la otra—, pero no me has contado de qué se tratan.
—No me has preguntado.
—Claro que sí, y nunca me respondes.
—Mejor después, no quiero que la niña escuche.
—Es una bebé, no entiende aún.
—Bonita, no quiero hablar de eso.
Nos quedamos callados, ahora con las espaldas dobladas recogiendo los carritos y carritos que inundan la casa.
—¿Sabes que el libro de la que se ganó el premio Nobel de literatura se trata de algo casi igual a esta escena? —te digo.
Me sorprende tu sonrisa.
—Habría podido ganármelo yo.
Ahora sonrío yo. Te beso la cabeza.

Un fin de semana, ocho instantes de maternidad

Pintura de Joan Miro habla también sobre la maternidad
Joan Miró
  1. El brazo de la bebé ya no sale por la manga. Es muy angosta. Hace dos semanas el vestido le quedaba bien. Le hago daño. Sus alaridos resuenan en el cambiador del centro comercial. Hay que romper el vestido, reventar los hilos rojos y blancos.
  2. El niño lanza un pedazo de pan al café que acabo de pedir. Mira cómo nada, mamá. El niño lanza un pedazo de pan al lago. Mira cómo se lo comen los peces, mamá. Miro nerviosa alrededor.
  3. La mano pequeña del niño aprieta el tubo de crema antipañalitis. La crema se pega en sus dedos, se derrama y mancha el tendido de la cama.
  4. El llanto de la bebé no me deja encontrar el jean bajo las montañas de ropa tirada. Paso minutos y minutos dando vueltas por el clóset, pisando los escombros del día.
  5. Mamá, cárgame, cárgame. ¿Qué me das? Un beso.
  6. El niño me pide que le vuelva a contar la historia del insecto-mariposa-murciélago-que-tiene-pico-y-vive- en-el-árbol.
  7. En la bañera caben los dos. Conversan por primera vez. Sonríen y luego lloran.
  8. El niño se recuesta en el mueble del balcón de los abuelos, pronto llegará el atardecer. Deja salir un suspiro: Voy a disfrutar el día, dice.