IDIOTA

image (12)

¡NO PUEDO CREER LO IDIOTA QUE ES! Es un niño de 12 años, es más… ¡NI SIQUIERA… de OCHO! Es increíble toda la energía que he invertido en esta amistad…

– Tú mamá me intimida, siempre siento que me está psicoanalizando… – Me dice saliendo de cine
– Eres demasiado empeliculado, mi mamá es de lo más normal – le respondo riendo
– ¡Pero no puedes negar que a veces ha dicho cosas muy ciertas de mí! – cruza los brazos
– Bueno, puede ser cierto… eso que no te imaginas lo último que me dijo. – En ese instante me arrepiento de haberlo insinuado.
– ¿Qué te dijo?
– No te voy a decir
– Dime!
– No te voy a decir, es una bobada
– Dime, dime, dime

(Media hora después y ya un poco más serio)

– Dímelo en serio.
– Que no te voy a decir nada, no me conviene, no quiero.
– Tú sabes que yo odio rogar…
– No te diré…

(10 minutos de silencio, él para un taxi)

Dos días después no me habla, no existo, me ha borrado del planeta. ¡Me impacta su capacidad de reaccionar maduramente!

¿SABES QUÉ PEDAZO DE PENDEJO? ¡MI MAMÁ SENCILLAMENTE ME DIJO QUE DEJARA DE SER BOBA, QUE TÚ ESTABAS TRAGADO DE MÍ!

¿Por qué no te digo?

Porque no le creo…

Risas desde el otro lado de la puerta

Mi mamá se ríe con los pacientes, ¡nunca lo había notado! Desde la sala de espera, en mi papel de secretaria de remplazo fracasada, oigo las carcajadas de ambos y me parece maravilloso.

Todos entran cabizbajos, intimidados… se abren a contarle sus cuentos a mi madre y ella encuentra detalles divertidos en lo que ellos veían deprimente, entonces quizás entienden que la vida no es tan tan terrible y comienzan a reir a la par.

Wow!

19 días

Extraño mi apartamento solo, el no depender de nadie.

Extraño no tener que preocuparme por la cara cansada de mi mamá, el malgenio de mi papá cuando deja de fumar o la posiblidad de hacer estallar a mi hermano mayor cuando digo algo inapropiado.

Extraño no tener que estar buscando desesperadamente plan, poder extrañar a mis amigas sin tener que verlas a diario, saber que mis primas están lejos y así mi autoestima se encuentra en paz.

Extraño soportarme mi desorden y que nadie me eche de mi pieza, me quite el televisor y me obligue a cambiarme en el baño.

Extraño poder salir hasta la hora que sea, con quién sea, a dónde sea sin ser extrañada o juzgada.

Extraño poder escapar de la gente, preocuparme solo por mí misma y que nadie se preocupe a cambio. Extraño TANTO la soledad y el no sentirme obligada a encajar como antes, a ser como era antes.

Pero lo más absurdo es que extraño extrañar.

Se me ha olvidado vivir en familia, en comunidad, en esta ciudad, ¿alguien me recuerda cómo se sobrevivía?

¿Por qué no puedo escapar de él en ninguna de las dos ciudades?

Cuando llegó la vida me bajé de mí para no molestarla con preguntas.

Energetic_Black_And_White_Portraits_Of_People_Captured_In_Mid_Jump_2014_05

He empezado a ayudar a mi madre a escribir el libro que siempre ha querido publicar sobre infidelidad, creo que llega justo a tiempo la misión, he malgastado demasiado tiempo pensando en lo mismo (en el mismo) Ahora el propósito es clavar mente y corazón a la causa, con ello borrar lo que estorbe.

Canción prohibida: If it kills me…
Cosa que haré a continuación: creo que la pondré nada más una vecesita 🙂

Él publicó sabiamente – aunque no sepa en realidad de qué hablaba – una frase en facebook, «IM DONE» Bueno, supongo que yo estoy más que DONE, estoy fundida.

Cogeré un borrador bien bueno, agarraré mi corazón a la fuerza y me pondré manos a la obra a eliminar todo sentimiento pendejo. Creo que entre infidelidad y los líos idiotas de Amigo Inocente, me quedo con los cuentos amarillistas de amantes e hijos suicidados que mi madre quiere publicar.

¿Puedo igual oir una última vez la canción? 🙂

Sobre rosas blancas

1b2d8e021da194641a5c7fb767c90f0b

Casi un mes sin publicar ninguna entrada y tanto ha sucedido estas últimas semanas que ni lo entiendo.

Anoche soñé que estaba en medio de una gran reunión acompañada de mucha gente que conocía desde siempre, incluyendo a Madre y a Amigo Inocente. Entonces la líder de la reunión anunciaba la próxima actividad, íbamos a rotar una rosa blanca alrededor de todo el salón, cada uno debía entregársela a aquel que más daño le había causado. No estoy segura cuando llegaba a mí, pero yo debía entregarla a alguien más, a alguien que me hubiese alguna vez hecho llorar.

Lo pensé por un instante, entregarle esa rosa sería susurrarle lo importante que era para mí, tan importante que incluso me hacía daño. Pero aquello no me importó, me voltee hacía él y con una sonrisa se la extendí. El la tomó, me sonrió de vuelta y metió su mano al bolso que llevaba. De él sacó una pequeña corona, no era realmente nada maravilloso, parecía sacada directamente de aquellos sitios que venden mercancía de contrabando. Yo la tomé y la guardé en mi bolso, luego vi como él le entregaba mi rosa a alguien mas y sentí que mi corazón se rompía lentamente en pedazos.

estupideces

photo-album-235603_640

Por todos lados se dice que el pasado hay que olvidarlo, borrarlo como tiza de tablero y escribir encima. Pero… a mí no me parece.

Puede que los recuerdos hagan la vida más pesada, la espalda se mantenga un poco adolorida, pero…
ay! la melancolía es cómoda, es linda…
Mirar por la ventana los días lluviosos y aterrizar en días pasado, nada más mágico.
El presente está ahí… ahí, no es nada divertido.

COSAS COMPLICADAS

media-389448-2

«El mundo es demasiado complicado» he intentado explicarle a algunos, ninguno lo ha tomado demasiado en serio, la mayoría ha afirmado que a mí me ha tocado considerablemente más fácil que a todos los demás y que, por lo tanto, debería dejarme de quejar. Es cierto, no lo niego… pero es aquello lo que tanto me pesa.

Para aquellos que la vida les ha dado miles de golpes, su días van dirigidos a recuperarse, a pararse del piso y volver a comenzar.

Para mí todo ha sido demasiado fácil y aquello conlleva una responsabilidad, la de hacer algo por el mundo.

Pero el mundo está cagado… ¿por dónde comenzar?

¿y si aquello que considero el mayor problema de la humanidad, la mayoría de ésta lo considera como ‘un derecho sexual y reproductivo de la mujer’?

Desde muy chiquita nunca me vi demasiado interesada en los debates, en el colegio me aburrían de sobre manera, la peleas sobre el prom y la graduación hacían que me quedara dormida en mi puesto. En la Universidad estuve cerca de perder una materia por el simple hecho de no querer meterme del todo en una discusión sobre eutanasia. He visto gente pelear horas y horas por la Iglesia, el homosexualismo, la política y yo sencillamente me pongo de pie y me voy.

Pero hay un tema que llega al fondo de mi alma y, por alguna desconocida razón, me hace llorar.

Algunos recomendados para que entiendan de qué hablo:

Happy Birthday – Flipsyde
Estrella en tu vientre – Ricardo Arjona 

Y es quizás aquel tema, el más polémico del mundo entero… ¿cómo luchar sin discutir?

¿Recuerdan el final de La Lista de Schindler?

STERN: It’s Hebrew. It says, ‘Whoever saves one life, saves the world.’
Schindler slips the ring onto a finger, admires it a moment, nods his thanks, then seems to withdraw.
SCHINDLER: (to himself) I could’ve got more out … Stern isn’t sure he heard right. Schindler steps away from him, from his wife, from the car, from the workers.
SCHINDLER (to himself): I could’ve got more … if I’d just … I don’t know, if I’d just … I could’ve got more…
STERN: Oskar, there are twelve hundred people who are alive because of you. Look at them. He can’t.
SCHINDLER: If I’d made more money …I threw away so much money, you have no idea. If I’d just …
STERN: There will be generations because of what you did.
SCHINDLER: I didn’t do enough.
STERN: You did so much.
(Schindler starts to lose it, the tears coming. Stern, too. The look on Schindler’s face as his eyes sweep across the faces of the workers is one of apology, begging them to forgive him for not doing more)
SCHINDLER: This car. Goeth would’ve bought this car. Why did I keep the car? Ten people, right there, ten more I could’ve got. (looking around) This pin – He rips the elaborate Hakenkreus, the swastika, from his lapel and holds it out to Stern pathetically.
SCHINDLER: Two people. This is gold. Two more people. He would’ve given me two for it. At least one. He would’ve given me one. One more. One more person. A person, Stern. For this. One more. I could’ve gotten one more person I didn’t.
He completely breaks down, weeping convulsively, the emotion he’s been holding in for years spilling out, the guilt consuming him.