Mi mamá se ríe con los pacientes, ¡nunca lo había notado! Desde la sala de espera, en mi papel de secretaria de remplazo fracasada, oigo las carcajadas de ambos y me parece maravilloso.
Todos entran cabizbajos, intimidados… se abren a contarle sus cuentos a mi madre y ella encuentra detalles divertidos en lo que ellos veían deprimente, entonces quizás entienden que la vida no es tan tan terrible y comienzan a reir a la par.
Wow!