Extraño mi apartamento solo, el no depender de nadie.
Extraño no tener que preocuparme por la cara cansada de mi mamá, el malgenio de mi papá cuando deja de fumar o la posiblidad de hacer estallar a mi hermano mayor cuando digo algo inapropiado.
Extraño no tener que estar buscando desesperadamente plan, poder extrañar a mis amigas sin tener que verlas a diario, saber que mis primas están lejos y así mi autoestima se encuentra en paz.
Extraño soportarme mi desorden y que nadie me eche de mi pieza, me quite el televisor y me obligue a cambiarme en el baño.
Extraño poder salir hasta la hora que sea, con quién sea, a dónde sea sin ser extrañada o juzgada.
Extraño poder escapar de la gente, preocuparme solo por mí misma y que nadie se preocupe a cambio. Extraño TANTO la soledad y el no sentirme obligada a encajar como antes, a ser como era antes.
Pero lo más absurdo es que extraño extrañar.
Se me ha olvidado vivir en familia, en comunidad, en esta ciudad, ¿alguien me recuerda cómo se sobrevivía?
…
¿Por qué no puedo escapar de él en ninguna de las dos ciudades?